En el vmworld 2012 tuvimos la oportunidad de tener una charla con 6 de los clientes que nos acompañaron. Creo que fue un momento muy mágico porque, sin pretenderlo, se sentaron según la madurez de su entorno y pudimos extraer muchas conclusiones.

Esto lo podréis ver próximamente en un vídeo de nuestro canal Ncora.TV pero me apetecía compartir con vosotros una serie de reflexiones que se me ocurren a partir de ese debate.

Cada empresa es un mundo y compararse con una mejor, o peor más grande o más pequeña, en mejor o peor momento financiero es del todo inadecuado y sólo produce desazón y desánimo.

Tenemos que ser conscientes de nuestra realidad. Nuestra facturación anual, nuestro número de trabajadores, cómo está enfocado el departamento TIC en nuestra empresa.

Si el CIO existe o no. En caso de existir, si es una simple marioneta de algún directivo o bien es una pieza importante en la empresa que tiene muy clara la importancia de las nuevas tecnologías para el desarrollo empresarial y, además, lo sabe transmitir y luchar con la dirección para conseguir los retos que son necesarios para que la continuidad de negocio se vea reforzada. Esto no significa que sea un mano rota y gaste sin criterio, sino que exija una buena solución a los responsables de sistemas, apriete razonablemente a los partners y se pelee con razones irrefutables con dirección para conseguir que el motor corporativo, lo sistemas TIC, no paren.

¿Qué podemos hacer nosotros? ver muchos entornos similares y distintos al de nuestra empresa. Aprender de lo bueno y de lo malo que otros hacen. Plantear un diseño (o varios) que sean factibles de llevar a cabo en nuestra empresa y sean razonables por dimensión, claro está.

Recomiendo no partir de posiciones maximalistas. Todo lleva su tiempo y lo que no se ha conseguido en muchos años no se va a conseguir de un día para otro. Planteemos un escenario ideal a 3 ó 4 años vista y propongamos que ese escenario ideal se consolide por etapas.

Partamos, en primer lugar, de un entorno convenientemente virtualizado.  Son muchas las empresas que aún no han podido virtualizar, por el motivo que sea y cuando les llegue el momento lo tienen que hacer con criterio, de la mano de especialistas que les sepan dimensionar un sistema a su medida. Aunque los recursos sean limitados es importante virtualizar, aunque sea sin almacenamiento, pero tengamos un mínimo de 2 hosts con mucha RAM y disco de sobras en local y todas las VM debidamente protegidas con un software de copia de seguridad. En este escenario nos es suficiente un hipervisor barato. En total en software específico de virtualización nos habremos gastado apenas 1.000€ ¿puede permitirse eso nuestra empresa? En caso negativo o somos una micropyme o seguramente estamos en el lugar equivocado.

Prosigamos con almacenamiento compartido. Una buena SAN es el core de la empresa y tengamos unos buenos sistemas de NAS también. Más que preocuparnos de marcas verifiquemos primero cuántas IOPS requiere mi empresa. Verifiquemos que ponemos discos adecuados (SAS o SSD) y que el tipo de RAID también es el correcto. La cabina tiene que poder evolucionar tanto en discos como en caché. Y una NAS de bajo coste puede ser el complemento perfecto para tener réplicas de nuestro entorno. Si tenemos cabina ya podemos estar tranquilos si cae un servidor, en 5 minutos todo funcionando automáticamente y perfectamente otra vez 🙂

Una vez asumida esta segunda fase con almacenamiento podemos plantearnos subir a una versión de hipervisor que nos proporcione alta disponibilidad y movimiento en caliente de máquinas virtuales o, ir un paso más allá y poder tener disponibilidad 100% de VMs y movimiento en caliente entre almacenamiento de nuestros servicios corporativos (VMs).

Ahora bien, nuestra empresa se sostiene con un sólo equipo: nuestra SAN, donde están todas las VMs. Si queremos realmente que el entorno sea robusto a caídas ideal que implementemos una segunda SAN y repliquemos por hardware.

Aún podemos dar más pasos, aunque parezca increíble. ¿Qué tal un salto a una nube privada? especialmente si nuestra empresa está dispersa geográficamente. Nos quitaremos de la cabeza problemas con aires acondicionados, SAIS, hardware, etc. y pasaremos a tener un coste de tarifa plana para nuestras TIC, lo que seguro que encanta a nuestro departamento financiero.

Y más aún. La nube puede caer también, es importante tener un buen sistema BRS (Business Recovery Site) para evitar que nuestra actividad se paralice. Estaría genial tener nuestro BRS contra otra nube o bien contra local, si tenemos un CPD adecuado.

Creo que todo lo que comento aquí es muy razonable y si lo pasamos a tarifa plana puede suponer una nómina más en nuestros pagos mensuales o el equivalente al renting de un Audi A8 que puede llevar uno de nuestros ejecutivos.

Sin embargo no es lo mismo que una persona se ponga enferma o que un coche se averíe a que toda la infraestructura caiga y se detenga la actividad empresarial.

¿Qué coste tiene eso? Esta pregunta es la clave para devolver el prestigio a nuestro mundo TIC, tan deteriorado últimamente.

Hasta el próximo post! Esperamos vuestra participación!

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