Tanto si nuestra empresa tiene la fortuna de tener varias delegaciones con buenas comunicaciones en propiedad/alquiler, como si no es así y tenemos que ir a un proveedor de servicios a alquilar un espacio de sus instalaciones cloud, es una excelente idea que montemos nuestro Disaster Recovery (DR) en nuestro cloud privado.

En este post voy a dar cinco razones por las que creo que es importante tener un DR corporativo y que se encuentre ubicado en un lugar de absoluto control por nuestra parte como pueda ser un entorno de cloud privado. Por regla general solo en empresas medianas y grandes existe entorno de contingencia.

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Obviamente el lugar donde tengamos nuestro CPD secundario debería estar convenientemente acondicionado, con un buen sistema de refrigeración, un acceso digno y unas condiciones de trabajo para manipular los elementos hardware aceptables. Las comunicaciones suelen ser el punto débil de nuestro entorno de DR y debemos batallar para que sean similares a las del CPD principal. Sé que es una batalla complicada, pero debe estar siempre en nuestros pensamientos.

Óptimamente tendremos dos SAN replicadas por hardware o bien un sistema de hiperconvergencia en cada CPD. Sería genial que pudiesemos disponer de LUNS geodistribuidas de modo que podamos trabajar en activo/activo.

1. Rendimiento garantizado. Cuando estamos en una nube pública es complicado asegurar el rendimiento. En la mayoría de ellas no garantizan una cantidad de IOPS pues suelen trabajar con sistemas SAN compartidos. En nuestro DR de la nube privada o de nuestro segundo CPD on premise sí que podemos tener totalmente garantizado ese rendimiento que hemos calculado previmente y hemos dimensionado en nuestros sistemas.

2. Control. Como el entorno de DR es nuestro no tenemos que pedir permisos para acceder ni nos van a aparecer o desaparecer cables o VLANS de forma inesperada. Nosotros tendremos perfectamente documentado el entorno y sabremos en qué estado está, de qué podemos presumir y también de qué adolece.

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3. Balanceo periódico. Es una buena práctica, si nuestro sistema de contingencia nos lo permite, balancear centro activo y centro pasivo periódicamente, por ejemplo, cada 3 meses puede estar genial. De este modo nuestros administradores se familiarizan con el procedimiento, saben pros y contras de llevar a cabo este procedimiento y, lo más importante, ante una necesidad de cambio de contingencia obligado, tendremos el procedimiento interiorizado y no nos causará pánico el tener que implementarlo. Lo veremos como algo tan natural (y delicado) como crear una LUN en una cabina o cambiarle la IP a un servidor crítico. Herramientas como VMware Site Recovery Manager nos pueden ayudar mucho en este balanceo.

4. Continuidad de negocio. Todos nuestros trabajadores introducen datos en sus dispositivos PC/Mac/Linux/Tablet… Y esos datos suelen ir a parar a unos sistemas SAN ubicados en nuestros CPDs. Si se para nuestra SAN todos los trabajadores se verán afectados y, probablemente, la mayoría no puedan trabajar. Disponer de un entorno de contingenci en activo/pasivo o, si las comunicaciones nos lo permiten, con un sistema activo/activo, bien sea con un modelo clásico, bien con hiperconvergencia, nos va a permitir que el negocio no pare a pesar de que podamos tener un incendio, inundación, error de administración o ataque de hackers. Es fácil hacer el cálculo de lo que nos custa cada jornada de trabajo de todos nuestros empleados y seguro que será mucho más económico invertir en un buen DR que tirarnos de los pelos ante una caída grave de nuestros servicios.

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5. Competitividad. Es muy cierto que aún quedan muchos empresarios que ven un DR como un gasto innecesario. Son los mismos que ven la informática en general como un gasto por el que hay que pasar y que tienen una valoración de sus sistemas de la información muy pobre. Por desgracia esta visión no cambia hasta que no hay un susto de índole mayor y se ve parado el negocio por culpa de la no existencia de un DR. Es entonces cuando se percibe que, si tenemos un buen sistema de DR vamos a poder ser más competitivos. Tendremos dos entornos que nos puedan servir datos en modo activo/activo y la inversión habrá valido la pena. Podremos dejar de sufrir por un altercado grave en uno de nuestros CPDs y concentrarnos en el negocio.

Espero que os haya gustado el post. Nos vemos próximamente en este blog! feliz verano!

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