Hola de nuevo a todos, soy Eric Ros, hoy me gustaría hablar sobre la evolución y la perspectiva de futuro, bajo mi punto de vista, de los entornos en la Nube o también conocidos como Cloud computing.

Seguramente todos hemos oído hablar, hemos visto noticias o incluso hemos trabajado con entornos conocidos como “en la nube”, pues bien, para empezar a analizar un poco en profundidad el tema, primero de todo vamos a situarnos históricamente en este hecho.

Necesidades

Después de muchos años con una constante evolución en todos los ámbitos de la informática, nos damos cuenta del hecho que cada vez más, dependemos de una conexión a Internet que nos permita ver nuestro correo electrónico, mirar las noticias de la actualidad en diarios electrónicos, incluso podemos estar al día de todo lo que ocurre en nuestro alrededor con el simple hecho de conectarnos a las redes sociales.

Es evidente este cambio, antes, como aquel que dice, podíamos ir a comprar un ordenador a la tienda e ir a casa tan tranquilos, conectarlo e instalar un sistema operativo (como mucho la impresora de la estantería de al lado) y a correr. Hoy en día, tanto en casa como en el trabajo, es indiscutible tener contratado un servicio de Internet a un proveedor ISP. ¿Quién eres en este mundo si no tienes Internet? ¡Estás totalmente anticuado e “incomunicado”!

Ahora bien, analicemos paso a paso, situémonos en el punto de vista “laboral” y dejemos el “ocio” a un lado. Miremos hasta qué punto se ha convertido en una necesidad el hecho que una empresa (grande o pequeña) disponga de una conexión a Internet para realizar el trabajo del día a día.

Entorno profesional

Primer punto, en el mundo laboral vemos como estamos mucho más ligados y tenemos la necesidad de poseer (con más motivo) una línea de Internet hacia “el exterior” que nos permita comunicarnos con clientes / proveedores / sedes de la misma empresa y permitir que nuestro trabajo sea más sencillo en lo que a comunicaciones se refiere.

Segundo punto, en toda empresa podemos encontrar varios pilares importantes en temas de comunicación y mantenimiento de la información: Sistema de correo electrónico, aplicaciones web internas de la empresa, etc… También en la misma empresa podemos encontrar los sistemas informáticos y toda su infraestructura (SAI’s, Rack’s, servidores, switches, cables).

Tercer punto, ¿por qué no unificar todos los pilares que sean posibles en un único servicio? Este servicio podría estar situado “en la nube” y de esta forma ofrecer un contrato adaptado a las necesidades del cliente, con todo el mantenimiento y garantía del servicio en manos de “La Nube”.

Verdaderamente estamos delante de un cambio en la infraestructura informática que conocemos hasta la actualidad, “mover” ciertos módulos a la nube nos puede suponer un beneficio en varios aspectos.

Veamos un ejemplo práctico: un abogado que trabaja por su cuenta, puede contratar un servicio en la nube de una máquina con su Windows instalado, Office y todos los programas que necesite con un único coste mensual, que además controlará perfectamente y en todo momento podrá modificar en base a sus necesidades.

Necesidades y soluciones

En el mundo empresarial no es tan sencillo el caso, primero hay que evaluar las necesidades en cuanto a servicios informáticos, analizar cuáles se pueden llevar a la nube, realizar un estudio previo sobre el entorno y los usuarios totales y posteriormente solicitar varios presupuestos a proveedores que puedan acoger nuestros servicios en “la nube”. Una vez valorados los costes mensuales se puede tomar una decisión de una forma más sencilla y en cuestión de tiempo se podrán observar los beneficios que aporta este tipo de servicio. También se podrá ver como ese servicio que se ha contratado se puede modificar en base a las necesidades del momento de la empresa. No hace falta decir que una vez los servicios están “en la Nube” toda responsabilidad recae sobre el proveedor del servicio, y la empresa se ‘olvida’ de dicho mantenimiento. A todo esto hay que añadir los posibles ahorros en energía, ruido de máquinas y aire acondicionado (para mantener la temperatura del CPD) que pueden suponer a la empresa.

Al fin y al cabo, el objetivo del “Cloud” es simplificar y flexibilizar el mantenimiento de la infraestructura IT y todos los servicios que sean posibles del cliente, ofreciendo una cuota fija para acoger esos servicios. Además se puede complementar con una consultoría de servicios, ayudando siempre en la toma de decisiones al cliente.

¡Os invito a que dejéis vuestra opinión sobre este tema tan interesante! Sólo el tiempo dirá si este tipo de estratégias se afianzan en el mundo IT empresarial.

Saludos y hasta pronto!

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